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Gemidos

 

De todas las manifestaciones de los miembros de quienes se autodenomina La manada” acerca de su inocencia , hay una que , a mi juicio, los presenta sin duda como culpables de violación. Uno de ellos aseguró que fueron relaciones consentidas por la chica y al peguntarle que era lo que le daba ese convencimiento respondió : “sus gemidos”.

Esas palabras revelan que el individuo pertenece a un sector de la población masculina que considera que el “no” es en realidad un “sí”; que las mujeres dicen no, pero quieren que el hombre siga adelante porque les gusta. Están convencidos de que la mera introducción de su mágico miembro en un cuerpo femenino produce un placer inmediato que ellos generosamente están dispuestos a proporcionarle aunque la mujer en cuestión diga no, o , si está asustada, no diga nada.

Aun en el caso muy improbable de que una violación provocara gemidos de placer en la víctima, no dejaría de ser una violación, si esta no ha aceptado voluntariamente el acto.

Pongo un ejemplo: a mi me gusta la miel, la tomo regularmente y con placer, pero si me obligaran en contra de mi voluntad a tragar cinco cucharadas de miel lo consideraría una agresión, aunque mi paladar reconociese el sabor dulce. Probablemente aborrecería ese sabor para el resto de mis días.

Los miembros de La manada se abrazaron tras las conclusiones de sus abogados – que hay que ver lo que son capaces de decir para ganarse el sustento – Los chicos proclamaron su inocencia: están convencidos de haberle hecho un favor a esa chica, por eso se llevaron su móvil, como pequeña compensación por el placer que le proporcionaron.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/12/06/span-langglxemidosspan/0003_201712G6P19991.htm

 

 

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Parecía un funeral

 

Debería empezar diciendo que la alegría estaba en la calle, en la gente que esperaba de pie, con banderas esteladas la anhelada proclamación de la república independiente de Cataluña.

Yo estaba en mi casa, empezando a comer y la cosa me cogió por sorpresa. La noche antes había regresado de un viaje de trabajo y lo último que había leído y oído era que Puigdemon iba a convocar elecciones. Le di al botón de la TV para ponerme al día y tardé en entender que significaba lo que estaba viendo porque la cara de Puigdemont y sobre todo la de Junqueras eran talmente las de los asistentes a un funeral y no a una proclamación de independencia. Y no me enteré hasta que las cámaras enfocaron a la gente que estaba a las puertas del Parlamento.

Y , pese a que pienso que tal proclamación es un disparate y que lo vamos a pagar todos los españoles y no solo los catalanes, me emocioné al ver a una anciana llorando de alegría, llorando sin rubor, y sin contención,  como solo se llora cuando se están viviendo los grandes momentos de la vida.

Después las cámaras volvieron al interior y al ver de nuevo las caras de algunos parlamentarios, ( hubo 12 que votaron no o en blanco) y sobre todo la de Junqueras, que ni ánimos tenía para sonreír pensé que , si  él, el más fervoroso independentista , no sonríe, es que esto va a acabar muy mal. Y casi inmediatamente, en la tele dieron la noticia de que la bolsa española era la única de las europeas que había bajado al conocerse la proclamación. ¡Buen comienzo!

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/10/30/parecia-funeral/00031509319752889767827.htm

 

LEY CONTRA SENTIDO COMÚN

El caso de Juana Rivas pone de manifiesto una vez más que los dictados de un tribunal, en este caso de una jueza, pueden están en flagrante contradicción con el más elemental sentido común.

De un lado tenemos a un hombre , con domicilio en Italia, en la actualidad acusado por su esposa de malos tratos y condenado por un delito de lesiones en el ámbito familiar en 2009.

Del otro lado, a una madre joven, que sufrió el maltrato y que aprovechó  las vacaciones escolares del 2016 para regresar a su país, España, con sus hijos, que ahora tienen 11 y 3 años, y denunciar de nuevo a su marido por malos tratos.

El padre la denunció por el secuestro de los menores. La denuncia de la madre debe trasladarse ante la justicia italiana, pero se estanca y no sale de España. La del padre, por el contario, sigue adelante y una jueza española obliga a la mujer a devolver los niños al esposo maltratador.

Y una se pregunta, ¿ se ha escuchado al niño de 11 años? ¿ se le ha preguntado por qué no quiere regresar con su padre? ¿Y no sería lo más sensato resolver primero la denuncia de la madre antes de obligarla a entregar a los niños a un padre con esos antecedentes?

¿Ha considerado la jueza lo que ha sido la vida de esa madre y la que va ser la vida de esos niños en la isla de Caloforte, al sur de Cerdeña. a ocho kilómetros de la localidad más cercana y a tres horas en ferry del juzgado más próximo? Parece ser que no.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/07/30/lei-contra-sentido-comun/0003_201707G30P15992.htm

 

 

El guardia civil y los ladrones

El GUARDIA CIVIL Y LOS LADRONES

 

Leo en la Voz esta  escueta noticia: “La Guardia Civil abre fuego contra unos ladrones en Milladoiro . El Instituto Armado, que aclara que no hay heridos, ha abierto una investigación para saber si el agente actuó correctamente.”

Tal como está redactada se entiende que se trataba de un agente y de varios ladrones. Por curiosidad, leo los comentarios de los lectores, que eran quince en el momento en que redacto estas líneas.

Con un única excepción, que señala que los agentes del orden deben ser muy cuidadosos con el uso de las armas de fuego , por los posibles daños colaterales, todos los demás, apoyan y felicitan al agente por su actuación.

Las razones del apoyo son variables, desde los que destacan el clima de inseguridad y la impunidad de muchos delincuentes, hasta los que aseguran que también habría que disparar contra Rato, Bárcenas y demás acusados de corrupción.

Por mi condición de niña de la postguerra, joven en el 68 francés  y lectora apasionada de Lorca, guardo en mi memoria una imagen siniestra de los hombres de tricornio. Pero el mundo y las personas damos muchas vueltas y hoy confieso mi admiración y respeto por la Benemérita, sentimientos compartidos, creo,  por una mayoría de españoles. 

Sin embargo, estos comentarios me han llevado a temer que estemos ante otra nueva vuelta del mundo y de la sociedad, la que representan esos lectores que reclaman que se dispare contra cualquier sospechoso. Ante la falta de más información, lo sensato me parece que es congratularse  de que el Instº Armado abra una investigación.  Lo de “primero disparar , después preguntar “, además de ser peligroso por los daños a terceros,  no es deseable como sentimiento de un pueblo civilizado ni recomendable para quienes tienen como principal función proteger las libertades y garantizar la seguridad de los ciudadanos.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/06/26/garda-civil-os-ladrons/0003_201706G26P14993.htm

 

Tragedias cotidianas

 

Las repetidas citas en la web de la opinión del filósofo alemán Peter Sloterdijk sobre las consecuencias de la avalancha informativas de noticias trágicas en la vida cotidiana demuestran la preocupación por el tema.

Opina Sloterdijk que el ser humano tiene una capacidad limitada para asumir desgracias ajenas y que, cuando llega a ese umbral , se instala en la indiferencia o en  una indignación permanente.

El dramaturgo francés Anouilh ya planteó el tema en La Sauvage,  donde la protagonista renuncia a la posible felicidad con el hombre que la ama con una frase terrible : “ Siempre habrá en alguna parte un perro perdido que me impedirá ser feliz”.

La indiferencia quizá sea la consecuencia más frecuente: saltarse la noticia del periódico, cambiar de canal; cerrar los ojos, porque ya basta con las desgracias propias.

La indignación no es más positiva y puede llevar a situaciones de extrema violencia, actos vandálicos y venganzas contra inocentes, o posturas xenófobas: cerrar fronteras, aplaudir invasiones militares, defender la tortura…

Creo que una postura positiva es la colaboración en los intentos de paliar la tragedia ajena. Algunos la identificarán con la vieja imagen de “el rico“  que da una limosna y con ello tranquiliza su conciencia. Pero hay muchas formas de colaborar y cada uno debe determinar hasta dónde quiere llevar la suya. Y después, ¡a disfrutar de lo que la vida nos ha dado!. Estoy segura de que incluso Teresa de Calcuta,  a ratos, desconectaba.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/04/20/traxedias-cotias/0003_201704G20P15994.htm

 

Ya no hay lugares seguros.

AHORA EN SUECIA

A mediodía del viernes mientras comía, sola , oí la noticia del atentado en Estocolmo.

Uno de mis hijos y su familia salían al día siguiente para esa ciudad, de vacaciones.  Cuando ocurrió el atentado contra las torres gemelas en Nueva York , yo tenía pasajes de avión para el día siguiente, para dar varias conferencias en diversas ciudades de Estados Unidos. No cancelé el viaje, pese a que todo el mundo me recomendó que lo hiciese.  Sali en el primer avión que voló de Madrid para Estados Unidos después de la tragedia.  Entonces pensé : Algo así no se puede repetir. Un atentado de tal magnitud no podía tener réplicas. Y acerté.

Pero desde entonces las cosas han empeorado. No hace falta grandes preparativos para provocar una tragedia. Los terroristas han encontrado un procedimiento barato y eficaz: grandes coches lanzados contra indefensos peatones. Mucho más eficaz e indetectable que la bomba personal. No se puede prever qué autobús, qué camión ha sido robado ese día, apenas una hora antes, para convertirlo en un arma letal.

Todos los esfuerzos en la lucha contra el terrorismos, todos los apoyos a las fuerzas de seguridad sean  bienvenido, pero tendremos que aprender a vivir como el espía que nunca da la espalda a una puerta. No hay países seguros, ni lugares seguros. Esa es la realidad y tendremos que convivir con ella y con la angustia de que ese tipo de atentados se puede repetir en la misma ciudad y  en cualquier otro punto de ella.

Eso es lo único que les dije a mis hijos cuando salieron para Estocolmo.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/04/11/tamen-suecia/0003_201704G11P14994.htm