ESCRIBIR PARA SANAR

Marguerite Duras dijo: “Hallarte en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi total y descubrir que solo la escritura te salvará”

Con esa cita empieza el libro Escribir para sanar en el que Silvia Adela Kohan ha volcado su sabiduría sobre el tema, su larga experiencia de directora de cursos y talleres de escritura, y su habilidad de escritora de más de 50 libros.

A lo largo de esta dolorosa etapa de la pandemia he recibido a través de los medios de comunicación toda clase de recetas para resistir y superar el confinamiento y después la preocupación provocada por la inseguridad y el desorden de la etapa posterior. En general me deprimen o me irritan, como aquella de “seremos mejores “. Lo que me ha mantenido a flote ha sido escribir.

Desde las páginas de este periódico, Laura Miyara resumía las ventajas de la escritura, basándose en la experiencia de médicos y psicólogos: estimula la memoria, revaloriza las experiencias, potencia la creatividad, ayuda a superar traumas y mejora la salud física. Les paso el link : https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2020/05/20/querido-diario-escribir-atravesar-cuarentena/00031589989057886773442.htm

Silvia Kohan no solo ofrece, mediante múltiples ejemplos, un muestrario de los beneficios de escribir, sino que propone un minucioso método de 135 ejercicios para que todo el mundo pueda iniciarse en la escritura o desarrollar en ella aspectos que desconoce. Y anuncia sin ambages: ”este   es un libro para vivir mejor”.

Estoy segura de que eso es cierto, porque Silvia escribe sin descanso. Yo he compartido con ella muchos momentos, buenos y malos, y siempre la he visto salir del agujero negro con una sonrisa serena en los labios y una luz de ilusión en sus ojos.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2020/08/17/escribir-sandar/0003_202008G17P14991.htm

Entrevista

Entrevista en La Voz de Galicia sobre la nueva edición de Recóndita armonía en Clásicos Castalia.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2020/08/11/novela-recondita-armonia-lugar-mejores-clasicos/00031597137331956995653.htm

Dejar una huella perdurable

Dicen que hay tres cosas importantes que se deben hacer en la vida, o , al menos , una de ellas :  tener un hijo , plantar un árbol, escribir un libro. Son también tres formas de dejar una huella de nuestro paso por el mundo.

Con el hijo se pone un eslabón más a la cadena de la vida humana; con la segunda se alarga otra cadena más antigua y más fuerte: la de la Naturaleza ; con la tercera se prolonga la cadena más frágil : la de la Cultura.

Espero que Recóndita armonía siga viviendo cuando yo haya desaparecido.

Los veranos de una vida

Todos los años, al empezar agosto, me acuerdo de mi amigo Franchi . Era bondadoso en sus actos, irónico en sus palabras, y en general, pesimista, y contaba la vida de un modo especial.

Decía que veinte agostos convierten a un niño que mira el mar asombrado y que busca la mano protectora del padre y de la madre, en un joven convencido de que se va a comer el mundo y que exhibe satisfecho su palmito y su buena forma física en las playas.

Veinte agostos más lo convertirán en un adulto que lucha por mantenerse a flote en el mar y en la vida, y que disimula lo mejor que puede incipientes o no tan incipientes michelines, flacideces, arrugas y calvicies. Otros veinte más y será un sexagenario/a que en la playa mira con deseo, nostalgia o tristeza los cuerpos jóvenes.

¿Y que pasa en los otros veinte agostos? Le pregunté un día. Ya habían desaparecido algunos de los amigos de juventud. Él estaba enfermo, pero aún lo ocultaba. Se encogió de hombros.  No lo sé – me contestó- pero supongo que estará contento por haber sobrevivido y triste por haber perdido a los amigos.

Hoy me he sujetado a la cintura la boya de nadar en aguas abiertas, he ido mar adentro hasta el límite permitido, y me he quitado las gafas para llorar a gusto.  Después me he tumbado boca arriba y he disfrutado del silencio, del aroma y de la caricia del mar en mi viejo cuerpo. Tenías razón , querido Franchi.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2020/08/03/span-langglos-verans-dunha-vidaspan/0003_202008G3P10994.htm

Es la hora de los jóvenes

 

Primero se dijo que aislando a los viejos se arreglaba el problema, incluso  se propuso recluirlos hasta que hubiese una vacuna eficiente.

Después se confinó a todo el mundo en casa y se cerraron los lugares públicos , provocando una crisis económica que nos ha convertido en el país “más afectado” de Europa.

Y después se dijo que había comenzado la nueva normalidad y, ¡hala! a hacer todo el mundo lo que le daba la gana: comunidades, municipios e individuos.

Enseguida comenzaron los brotes , TVE emitió las palabras de Robert Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos : “Si todos usáramos mascarilla, la pandemia del coronavirus estaría controlada en menos de 8 semanas”. Y entonces se decretó el uso obligatorio de mascarillas también en lugares al aire libre.

La experiencia ha demostrado que mascarillas y distancia social son la mejor forma de evitar el contagio. Por fin, parece que han dado con la clave, pero se les ha olvidado decir que para ello es indispensable la colaboración de los jóvenes, que, sin padecerla, pueden transmitir la enfermedad , a sus padres, a sus abuelos, a sus amigos y a cualquier persona con la que tengan un rato de charla o de risas … No se necesita mayor contacto para que el virus pase de unos a otros, y a otros, y a otros.

Entre esos “otros”, hay gente que muere por un contagio que se originó en una discoteca, en una fiesta de fin de curso, en un botellón clandestino o en cualquiera de las reuniones juveniles en las que la mascarilla es un estorbo que se desecha . Los jóvenes deben asumir la responsabilidad que en este  momento les corresponde.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2020/07/26/e-hora-da-xente-nova/0003_202007G26P13992.htm