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Palabras para Elena Catena

Elena repetía con frecuencia tres frases que resumen en gran medida su sentido de la existencia.

Una es : “LA VIDA ES EL SUMO BIEN”.

Con esas palabras Elena respondía muchas veces a las nuestras, cuando nos dejábamos vencer por el dolor, por la desesperanza, o por la desesperación.

La vida es un don precioso, nos decía, y hay que respetarla, estimarla y disfrutarla, a pesar de todos los pesares. Elena supo disfrutar de lo que la vida le ofreció y se esforzó en que los demás aprendiésemos a hacerlo y no desperdiciásemos ese sumo bien que se nos había concedido.

La segunda frase es : ¿QUÉ PUEDO HACER POR TI?

En ella se resume la postura de solidaridad que Elena mantenía con toda persona que le exponía un problema. Se implicaba y hacía lo que estaba en su mano por ayudarle.

La tercera frase Elena la había aprendido de su padre, que había hecho la guerra de África , y nos la transmitió:

CUANDO AVANZA LA MORISMA , PEGARSE AL TERRENO.

Elena era una luchadora, lo fue hasta el final. Un luchadora activa. Pero cuando las cosas venían muy mal dadas, se acordaba de su padre y decidía que, si no se podía avanzar, al menos había que resistir. Y así lo hizo siempre y así nos enseñó a hacerlo.

Y ahora aquí nos tienes , Elena : pegados al terreno. Echándote de menos y resistiendo.
Gracias por tu amistad y por tu ejemplo.

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Palabras para un tempo difícil

O paro aumenta, os sindicatos aceptan duras condicións de traballo (e de despido) para os traballadores, os funcionarios ven minguada a súa retribución, péchanse negocios, quebran empresas… O Goberno, nun xesto simbólico, decide recortar os salarios millonarios dos directivos da banca que recibe axuda pública, quizá nun intento de acougar o malestar social que provoca esa escandalosa situación.
Pero non era desto do que quería falar senón dunha voz que desapareceu nestes días.
Foise Wistawa Szymborska, pero deixounos a súa visión irónica e tenra do mundo no que vivimos: «Non sei como será noutras partes, / pero aquí na Terra hai abondo de todo./ Aquí fabrícanse cadeiras e tristuras,/ tesoiras, violíns, tenrura, transistores, / diques, bromas, cuncas…».
Non hai traballo, é difícil chegar a fin de mes, ou non se chega, pero hai cousas que custan pouco: «A vida na Terra sae bastante barata./ Polos soños, por exemplo, non se paga nin un céntimo./ Polas ilusións, só cando se perden. / Por posuír un corpo, págase co corpo».
Hai guerras, o noso tempo é efémero, pero estamos embarcados nunha gran viaxe, xiramos «sen billete nun carrusel de planetas / e ademais, de moca, nun remuíño de galaxias».
Palabras para sorrir e soñar. Sempre nos quedará a poesía.

Amor posesivo y violencia

Durante siglos la poesía de amor cantaba la servidumbre amorosa del hombre a la mujer amada. En los poemas incluidos en los Cancioneros medievales y en toda la poesía petrarquista se encuentra la figura del siervo de amor, que considera a la mujer como la dueña de su alma. El hombre era poseído por la amada, que en ocasiones dejaba de quererlo y sumía al amador en la melancolía o la desesperación. Aunque en la vida real las cosas fuesen diferentes, esta postura constituía un modelo de comportamiento amoroso.

A partir del Romanticismo, cuando la mujer empieza a adquirir autonomía social, los poetas comienzan a decir que la mujer amada les pertenece, es una posesión suya.

Uno de los casos más sorprendentes es el de Eduardo Pondal, que llega a cantar una violación (“Pilleina entre os pinos soia “ ‘La pillé sola entre los pinos’) debido a la idea de que las mujeres deben entregarse a la naturaleza del hombre, como el trigo se entrega a la azada (“Esquiva rapaceta “)

Sin llegar a este extremo, uno de los poemas más famosos de Rubén Darío se titula “Mia” y en él declara:”Mía : así te llamas (…) Tu sexo fundiste con mi sexo fuerte (…) ¿No has de ser entonces / mía hasta la muerte ?”.
Juan Ramón Jiménez en el libro Estío afirma que la amada pertenece más al poeta que a sí misma : “Serás tú, sin quererlo, / la tú que, estando en ti , no es tuya, / sino mía”. Y Pedro Salinas sigue esa línea en varios poemas (“Tú, mía” , “Pregunta más allá” …)
Un caso famoso es la canción “Every Breath You Take” de Sting. Ese amante que vigila cada movimiento de la mujer que lo dejó y que dice que ella le pertenece, está muy cerca de un acosador.

En contra de esta mentalidad hay poemas como el de García Calvo “Libre te quiero (…)no mía”, o canciones como la del cubano Silvio Rodríguez :”Yo te quiero libre como te vi, libre de otras penas y libre de mí”, pero creo que la mayoría de la sociedad – las mujeres incluidas – se siente más identificada con la postura de la canción de Sting. A partir de ahí es fácil pasar al “la maté porque era mía”, que está en el fondo de muchos casos de violencia doméstica.

Publicado en gallego en La voz de Galicia el 13/ 11/ 2004

Amores virtuales

Parece que cada día son más los usuarios de Internet que visitan las páginas de chats, esos lugares de la web en donde entran en contacto con personas que quieren conversar y entretener su ocio o su soledad. Y de charla en charla, en muchos casos terminan enamorándose.

Lo de enamorarse por escrito es cuento viejo. Antes se hacía por carta y ahora a través del ordenador, pero en el fondo es lo mismo: se trata de un sentimiento en el que la fantasía juega un papel importante. Los que se enamoran así dicen que se trata de una afinidad intelectual o espiritual, pero en realidad lo que suele suceder es que uno proyecta sobre el interlocutor epistolar las necesidades y las fantasías propias, creando un ser ideal.

Los defensores actuales de la comunicación por Internet aseguran que se logra una intimidad que rara vez se consigue en la vida cotidiana. Uno está sólo frente a la pantalla y puede poner en ella sentimientos e ideas que a veces un gesto o una interrupción impiden expresar en una conversación real. Pero también es cierto que se puede construir ante ese interlocutor silencioso una personalidad que no responde a nuestra conducta en la vida ordinaria.

Por lo general, estas relaciones no sobreviven al contacto con la realidad no virtual. La visión del otro provoca en la mayoría de los casos una decepción inmediata que conduce a la ruptura de la relación Internáutica. Las estadísticas son significativas en este punto: a lo largo de seis años, solo hubo 1.100 matrimonios entre cinco millones de miembros de la página http://www.Macht.com. Es decir, una proporción de 0.02 por ciento. O sea , la misma que si uno se dedica a visitar leproserias, más o menos.

Lo que parece más importante no es la relación epistolar, sino la posterior toma de contacto en la que el aspecto físico juega un papel fundamental. El caso más raro que conozco de estas relaciones fue la que mantuvo María del Pilar Sinués, una escritora de Zaragoza del siglo diecinueve , y el periodista José Marco. El leyó en el periódico una poesía de la escritora y les dijo a sus amigos poetas que quería escribirle una carta declarándole que se había enamorado perdidamente y que estaba decidido a pedir su mano. La carta fue escrita en verso entre cinco amigos, uno de los cuales fue Gustavo Adolfo Bécquer. Ella respondió, se escribieron durante un mes, y al siguiente se casaron por poderes, sin verse más que en un retrato de daguerrotipo, que no era muy claro. El matrimonio duró varios años, hasta que ella tuvo una aventura y se separaron de forma amistosa.

En resumen, que en estos asuntos del amor cambia el instrumento, pero los problemas son siempre los mismos. Cuestión de suerte, o como dice el refrán: “Casamiento y mortaja, del cielo bajan.” O suben del infierno, quién sabe.

Artículos antiguos – Publicado en gallego en Los Domingos de La Voz, 29 de abril de 2001

Amores virtuais

Parece que cada día son máis os usuarios de Internet que visitan as páxinas de chats , eses lugares da Red nos que se entra en contacto con xente que quere conversar e entreter o seu ocio ou a súa soedade . E de conversa en conversa , moitos acaban namorándose .

O de namorarse por escrito é conto vello . Antes facíase por carta e agora a traverso do ordenador , pero no fondo e o mesmo : trátase dun sentimento no que a fantasía xoga un importante papel . Os que se namoran así din que se trata dunha afinidade espiritual ou intelectual , pero na realidade o que acostuma a suceder é que un proxecta sobre o interlocutor epistolar as necesidade e fantasías propias , creando un ser ideal.
Os defensores actuais da comunicación por Internet aseguran que se logra unha intimidade que poucas veces se consigue na vida cotián. Un está só fronte á pantalla e pode poñer nela sentimentos e ideas que ás veces un xesto ou unha interrupción impiden expresar nunha conversa real. Pero tamén é certo que un pode construir ante ese interlocutor silencioso unha personalidade que non responde o noso comportamento na vida ordinaria.

Normalmente estas relacións non sobreviven ó contacto coa realidade non virtual. A visión do outro provoca na maioría dos casos unha desilusión instantánea que leva á ruptura da relación internáutica. As estadísticas son significativas neste punto :ó longo de seis anos , só houbo 1100 matrimonios entre os cinco millóns de membros da páxina http://www.Macht.com . Ou sexa , unha proporción de 0.02 por cento . A mesma que se un se adica a visitar leproserías , máis ou menos.

O que parece máis importante non é a relación epistolar senón a posterior toma de contacto , na que o aspecto físico xoga un papel fundamental . O caso máis raro que eu coñezo destas relacións é a que mantiveron Maria Pilar Sinués , unha escritora de Zaragoza do século dezanove e o periodista José Marco .
Él leu unha poesía dela nun periódico e díxolles ós amigos poetas que quería escribirlle unha carta declaróndolle que se tiña namorado perdidamente e que estaba decidido a pedir a súa man . A carta foi escrita en verso entre cinco amigos, un dos cales era Gustavo Adolfo Bécquer . Ella contestoulle , escribíronse durante un mes, e o seguinte casáronse por poderes, sen verse máis que nun retrato ó daguerrotipo , que non era moi claro. O matrimonio durou varios anos , ata que ela tivo unha aventura e se separaron amigablemente.

En fin , que nestes asuntos de amor cambiará o instrumento pero os problemas son sempre os mesmos . Cuestión de sorte , ou como di o refrán : “Casamiento y mortaja , del cielo bajan “. Ou suben do inferno , quen sabe .

Artículos antiguos – Los domingos de La Voz, 29 de abril del 2001

El gesto del cansancio

¿Es posible que el amor muera de pronto ? ¿ Es posible levantarse una mañana y sentir que ya no quieres a alguien?…
Me lo preguntas sin poder creértelo, con la esperanza de que no sea cierto que la persona que llenaba tu vida se haya ido. Sucedió un viernes, me dices, y parece el título de película o de un relato. Sucedió un viernes y pudo ser cualquier otro día, de cualquier otra semana , de cualquier otro mes… porque el amor no se va de golpe, se va yendo despacio y por eso no nos damos cuenta hasta que ya está lejos, hasta que el otro dice o hace algo que de pronto revela la distancia, el abismo que separa al que ya no quiere del que sigue queriendo.

Azorín cuenta muy bien en Doña Inés el primer gesto del cansancio, del amor que empieza a irse. Es apenas perceptible, incluso para quien lo está haciendo. Un día, en lugar de ir directamente al encuentro de la persona amada, se tuerce por otra calle: o se aprovecha el viaje para hacer un recado; el impulso que llevaba ansiosamente al amante ha¬cia el ser amado ha decaído; el mundo comienza a cobrar vida por sí mismo y no sólo en función de su presencia. Después empiezan a parecer ridícu¬los muchos de los actos realizados en los momen¬tos de pasión… Lo cuenta bien Azorín y es mejor que lo leas allí. También lo cuenta, de forma más tosca, Espronceda en el Canto a Teresa. Le pregunta a ella, a la mujer que lo amó por encima de todo lo prohibido, cómo pudo ser que tanto amor acabase en hastío, que cuanto le había dado placer le causara «enojos».¡ Menos mal que Teresa se ha¬bía muerto ya !

Yo sólo puedo contártelo desde el otro lado, desde el tuyo de ahora : la sorpresa, la incredulidad, la esperanza y la desesperanza; la sensación de que el mundo se hunde, de que nada es seguro, ni duradero; ese dolor ante el amor que desaparece repentinamente, inesperadamente, un día, viernes por la tarde o una fría mañana de enero… Así que has venido a preguntar a la persona inadecuada. A mí el amor me dura siempre más que al otro y no pue-do explicarte qué quieren decir cuando dicen que han perdido la ilusión y que te siguen queriendo, como amigos, mira tú, como si uno pudiera pasar del amor a la amistad como se pasa del pescado a la carne, o del bañador al abrigo y la bufanda.

Quizá nadie pueda explicarlo. Ni siquiera por qué te lo dicen ese día y no cualquier otro, antes o después. No se olvida de golpe. Lo dice muy bien Neruda: “Ya no la quiero , es cierto, pero tal vez la quiero: es tan corto el amor y es tan largo el olvido”…

¿Cuándo empieza ese olvido? Ni ellos mismos , los que olvidan , lo saben. Y quizá sea mejor para el olvidado no darse cuenta, quizá sea mejor esa sorpresa brutal de un viernes por la tarde o de una fría mañana de invierno a la consciencia de un proceso de desamor progresivo e imparable. Doña Inés de Azorín, enamorada de un hombre mucho más joven que ella, se va cuando él la ama aún apasionadamente. Prefiere el dolor de la separación al de sentir el inevitable cansancio del amante. Ya ves, cada uno lo arregla a su manera.

Pero lo que tú quieres saber es por qué a ella, la que te quería, el amor se le acabó antes que a ti; por qué , si tú la sigues queriendo, ella ha dejado de quererte; por qué, si ni siquiera hay otra persona en su vida que justifique el abandono, ella te ha dejado; por qué, si te quiere , ese cariño no le basta para seguir a tu lado… ¡ Ay! A mí también me gustaría saberlo.

Dicen que hay personas que para sentirse a gusto en la vida necesitan el entusiasmo de los primeros momentos del amor. Y cuando la pasión se hace costumbre buscan un nuevo objeto que les proporcione aquella especie de embriaguez. Y dicen que hay otras que pasan de forma natural de la pasión a la ternura y al cariño. Y hay a quien el entusiasmo le dura muy poco y hay a quien le dura mucho tiempo. Lo que no hay es forma humana de saber a qué clase pertenece la persona de la que te enamoras. O si la hay no queremos enterarnos . Y lo habitual es que quienes vamos de “firmes y verdaderos” nos enamoremos de encantadoras y tornadizas veletas.

No sabes cuánto me gustaría poder darte un consejo o un consuelo, pero has ido a dar, me temo que una vez más, con la persona inadecuada. Lo lamento de veras, chaval.

Artículos antiguos – El Semanal 19/01/97

Traballadoras do sexo

A MANIPULACIÓN da linguaxe é un medio moi eficaz de manipular a opinión pública. Cambiar as palabras que designan unha realidade pode cambiar a percepción que temos desa realidade.

Cando se fala de tráfico de mulleres, da explotación sexual a que se ven sometidas moitas emigrantes que chegan en busca de traballo, todo o mundo está dacordo en que hai que loitar contra esa lacra social.

Pero cando se empeza a falar de traballadoras do sexo , do oficio máis vello do mundo , da prostitución como un traballo voluntario e libre que debe ter os mesmo dereitos que calquera outro traballo, a xente comeza a confundirse. Por eso convén aclaralo.

Primeira aclaración: En España calculase que hai entre trescentas e catrocentas mil prostitutas. Delas, só un 5% afirma exercer a prostitución por propia vontade ou por gusto. O 95% restante están alí obrigadas, explotadas, ameazadas e maltratadas.

Segunda: A prostitución é un negocio baseado na explotación das mulleres. Os máis interesados en convertir ás prostitutas en traballadoras autónomas son os propietarios de locais de alterne, que pasan así de proxenetas a empresarios. Non lles interesa que sexan traballadoras por conta allea porque terían que pagar os costes da Seguridade Social e someterse aos controis da Inspección de Traballo. A prostitución produce entre 12 e 18 millóns de euros ao ano en España en diñeiro negro, que só beneficia aos prostituidores.

Terceira: Algunhas prostitutas piden a legalización. Tamén algúns escravos americanos preferiron permanecer nas casas dos seus donos, onde tiñan asegurada comida e teito, que afrontar un mundo hostil. E moitas mulleres maltratadas conviven co maltratador. Eso non xustifica nin a prostitución, nin a escravitude, nin o maltrato.

Cuarta: ¿Gustaríalle que a súa nai, a súa filla, ou a súa muller fose traballadora do sexo? Se contesta non, pregúntese por que.

Quinta: Se responde si , non se ofenda de que lle chamen fillo de… traballadora do sexo.

Artículo antiguo – 28/01/2006