Chamábase Aisha

Aescena e propia do peor dos pesadelos, pero non pechen os ollos nin miren para outra parte, únanse á multitude que agarda para o espectáculo.

Xa traen á muller, vén atada de pés e mans e un saco negro cóbrelle a cabeza. Os verdugos arrástrana á forza e entérrana ata o pescozo nun foxo no medio da praza. Din que confesou ser adúltera e que pediu a sharia e o castigo da lapidación, pero non é certo. Nega esa confesión unha irmá e os berros de protesta da propia vítima que poden oírse a pesar do saco que lle cobre a cabeza.

Os familiares intentan achegarse a ela, pero os gardas disparan contra a multitude e matan a un neno. Xa ninguén protesta.

Cincuenta homes lanzan pedras contra a cabeza cuberta polo saco. Aos berros iniciais suceden laios cada vez máis débiles ata que se fai o silencio. Un dos verdugos vai comprobar se morreu: levanta o saco, a cara da muller está cuberta de sangue, un ollo rebentado colga pola meixela, o outro, desorbitado, pestanexa; cóbrea de novo e seguen a lanzar pedras.

Nótase que caen sobre unha masa amolecida. Levantan de novo o saco, rostro e cranio son unha masa esmagada e sanguinolenta, pero da gorxa xorde aínda un estertor. E volven as pedradas por terceira vez ata que, por fin, a muller é definitivamente silenciada.

Rematou o espectáculo. Que cada quen volva á súa vida ordinaria: os que teñen poder, a lamentar unha vez máis pola boca pequena os feitos, igual que nós lamentamos a nosa falta de activismo e o noso ollar para outro lado. Pero recorden polo menos isto: sucedeu en Somalia, chamábase Aisha, tiña vinte e tres anos e todos somos, en parte, culpables da súa morte.

16 Respuestas a “Chamábase Aisha

  1. En el texto coránico original, antes de su traducción al árabe, lo que (respetuosamente) se le recomendaba a la mujer era usar ESCOTE, no velo. La malintencionada (y en cierto modo reciente) reinterpretación que se hizo de aquellas palabras no prueba sino el afán semítico (en su último estadio: el Islam moderno) de someter a la mujer (generalmente analfabeta) a la voluntad del macho cabrío dominante (que no hombre). ¡Que se ofendan los aludidos, ésta es la verdad! En cuanto a la mujer sacrificada, ¡como si fuera una puta! Los que alzaron la mano debían haber sido barridos por una ráfaga de ametralladora. Pero sí, en efecto, todos somos culpables: el mundo islámico se ha radicalizado hasta semejante punto en parte por la reciente política occidental: cuando el movimiento panarabista (Nasser, Saed, etc.) fue sistemáticamente atacado en las décadas de los 60-70 no se hizo otra cosa que allanar el camino a los monos religiosos que (en parte guiados por la CIA) han tomado el control de Oriente Medio. Y mientras, en busca de prostitutas y mano de obra esclava, extienden los saudíes sus tentáculos por el África Negra (las chicas de Irak están ya vendiendo el culo para los reyes del petrodolar en Ryad y Abu Dabi) mientras millones de fanáticos ignoran que, sin ir más lejos, la mejor obra erótica de todos los tiempos (‘Las mil y una noches’) no es precisamente sueca. Si me lee algún mahometano, que se tire de los pelos: no sois más que el fruto de la moderna ingeniería política. Culturamente, unos completos desarraigados.

  2. Hola, Sra. Mayoral. Me llamo Yasser Radwam y soy profesor universitario. Estoy un poco cansado de la imagen estereotipada que se da del Islam en el mundo. Su texto de usted no admite réplica, pero para ser sincero, después de leer sus artículos, me pregunto cómo no escribe ninguno sobre el genocidio que sufre el pueblo palestino, por poner de un caso. En Egipto no hay sharía, ni en Tunicia, ni en otros países, pero siempre que la cultura islámica aparece en tv o en textos de intelectuales como es el caso de usted, la imagen resulta siempre ser negativa, siempre. Y por la boca callada pasan los bombardeos, las invasiones, los incumplimientos israelíes de las normas dictadas por la ONU, etc. Dicho todo esto, quede claro que es terrible y es condenable y es una vergüenza que una mujer sea así lapidada y lo demás. Y, bueno, es probable acaso que ustedes tengan esa responsabilidad a que usted alude, puesto que llevan años, querida señora, financiando a los fanáticos chíes y suníes, en contra de nuestras tentativas modernizadoras, como fue el caso del BAAZ, como usted sabrá. Muchas más Aishas se vienen encima por culpa de la política de Bush y amigotes como Aznar, porque el terreno que han ganado los fanáticos es enorme, querida señora, enorme: sólo en Egipto nos cuesta terribles esfuerzos contener a los Hermanos Musulmanes. Yo mismo estoy amenazado por ellos. Porque soy agnóstico, como se dice. Apenas por tal motivo. Y, bueno, concluyo, querida señora, con la queja inicial: me gustaría, a mí que la he leído, que alguna vez rompiera una lanza en nuestro favor y criticara las políticas del Estado de Israel y allegados. Ellos y los hombres como Bin Laden son los que nos arruinan a los árabes y a los musulmanes (tal como se nos engloba en grupo religioso aunque no seamos creyentes) de todo el mundo. Atentamente, Yasser Radwam.

  3. Al que me precede: señor (o joven, segun lo cual deduzco), nuestra cultura es milenaria. Entiendo lo que quiere decir, pero lo diz mal. Para comenzar, no puede meterse a todos en el mismo saco: judíos, cristianos, musulmanes. Me refiero con lo de semitas. Pero es cierto cuanto diz de Nasser. A el panarabismo le dio muerte Europa y los Estados Unidos. Los mismos que financian a los Hermanos Musulmanes, cosa que todo el monde sabe pero no se proclama en alta voz. Mi madre no usaba el velo. Y en Egipto con Nasser hubo ley de divorcio antes que en España. Así es. Espero su respuesta.

  4. Al Sr. Radwam:

    Le recuerdo de nuestro encuentro en un foro de debate. Verá, escribir rápido, con la dificultad añadida del tecleo, y además a altas horas de la madrugada, tiene el principal inconveniente de expresarse uno a veces de un modo demasiado reduccionista. Valga como justificación y como excusa.

    Con “tradición semítica” me refiero básicamente a la cultura monoteísta y patriarcal que en cierto modo asoló Europa. Así de claro. Su último estadio es el Islam, una arabización del judaísmo. Ya sabe usted que yo conozco el Corán casi tanto como la Biblia y que creo en Dios-Alla’h tanto como Voltaire, querido amigo. Más allá de la indiscutible responsabilidad occidental en la decadencia del mundo árabe-islámico (usted recuerda al demonizado Gamal Abdel Nasser y sus frustradas tentativas de modernización, frustradas por la CIA y los servicios secretos israelíes), estará de acuerdo conmigo (puesto que se dice agnóstico) en que la teocracia común a la mayor parte de países norteafricanos y de los que componen ese avispero llamado Oriente Medio ha influido e influye tanto o más que la estrategia geo-política de las potencias imperialistas, básicamente Inglaterra y, ahora, USA. Porque dígame, Sr. Radwam, ¿quién le cortó el cuello a Naguib Mahfuz? ¿Un comando sionista? ¿O un fanático religioso?

    En cuanto al tema de origen (Aisha), no es más que otro ejemplo de la esclavización de la mujer en una sociedad teocrática (siempre ha sido así, en todas ellas). La falacia del pecado es simplemente la justificación del orden social establecido.

    Me despido ya. Boas noites.

  5. La mujer no está en esclavitud solamente en las sociedades teocráticas, discrepo, pues. La prostitución es abrumadora de abndante en Europa y otros países donde no es justo en preciso Dios el jerarca de la sociedad-Estado. Lo que es que sucede es que tal vez la mujer, por evolución histórica, no está preparada para ausmir cierto rol en sociedad, que le cae de precipitado. Porque no se puede negar que hoy, pues, la mujer es víctima más propiciatoria que el hombre en csi todos los contextos.

  6. El que discrepo soy yo, Yasser Radwam. Lo que yo dije es que la mujer se ve abocada a la sumisión absoluta y, en consecuencia, a la esclavitud por razones SOCIO-POLÍTICAS en las sociedades teocráticas. Es decir, casi por ley (y a veces sin el casi). Otro tema es que la mujer tenga menos derechos efectivos que el varón en las sociedades laicas. Está claro que hay cientos de miles de putas (ya sólo aquí, en España) mientras que no hay apenas putos, luego, si convenimos que la prostitución es una forma (velada o no, en mayor o menor medida) de explotación del hombre por el hombre, entonces, evidentemente, la mujer está en gran parte también esclavizada en el llamado “mundo libre”. En realidad (y nuestra anfitriona acaso esté de acuerdo), tal y como funcionan las relaciones (de origen burgués) entre hombres y mujeres, puede decirse que la mujer ha sido hasta hace poco (y lo sigue siendo en los países latinos) una esclava humillada y hasta pervertida (y no quito palabra) y el varón un amo depravado. La teórica y, en cierto modo, falsa liberación definitiva de la mujer ha traído como consecuencia hileras de chicas con mono azul (pero sólo la mitad del salario de sus compañeros) cuando no con minifalda al borde de la carretera o en uno de esos antros, de esos mataderos humanos, llamados “clubes”. La sociedad neocapitalista, ésta es la triste realidad, ha comprado la imagen del progreso (todo ese rollo del amor libre) pero ha mantenido intactas las bases de explotación humana, donde la mujer está en primera fila, en primer plano del matadero. Si usted, Yasser Radwam, se refería a eso, entonces estamos de acuerdo. Salud para todos.

  7. El txto de usted huele muy “anarco”. No hay que estar exagerando a propósito de todo esto. No puede decirse así, a lo ligero, que la modernidad ha esclavizado a la mujer, porque ahora hay pues incluso profesoras, juezas, etc. Los “mataderos” que usted llama, como otra vez que tuvimos disputa, siempre son todo para usted: clubs de alternè, colegios (me acuerdo de esto), fábricas… usted destruiría le monde, si me apura. Así que seguimos discrepando aquí donde nuestra buena anfitriona nos abre el tema de debate, que es lástima que no se anime más gente. Aihsa muere ciertamente por un extremismo religioso, socio-político, como dices /permíteme el tuteo), pero de ahí a decir que la mujer es una esclava humillada por potencia me parece muy exagerado. Es como si estara leyendo a Tolstoi. El siglo XXI no es apto para romanticos reaccionarois, querido mi amigo. Veo a las mujeres y creo que si se prostituyen es por cuanto quieren, en general. Y yo criticaba que no haya leyes que lo impidan. Mientras tú casi odias la ley (burgueses, no sé qué…), que parece que es el mal y la causa del mal. Discrepo, pues, diametralmente.

  8. Aisha muere por extremismo, xcomo he dicho. Pero de el ultimo comentario tuyo se deduce que la muejr moderna es una especie de esclava a la que disfrazan de otra cosa, y todo pues en aras de la economía. ¿Cómo justificas, asi entonces, puesto ya que ha salido el debate, esa aseveración tuya? ¿Significa pues que el hombre domina la mujer en todas las sociedades, den todos los contextos?

  9. Ácrata, reaccionario, tolstoiano, ¿qué más...? ¡Todo a mucha honra!

    No es éste el lugar idóneo para discutir sobre el matadero que es el mundo. Limitémonos al tema Aisha, y a lo que ejemplifica:

    1. En el mundo islámico, la mujer, ya sea por ley o dictados de la tribu, es una propiedad, una esclava sexual, una yegua, que no debe rebelarse reivindicando su individualidad. Y aún así, si es violada, debido al ridículo concepto semítico del pecado, pasa a estar mancillada, a ser despreciable y despreciada, pudiendo pagar todo ello incluso con su vida.

    2. En el mal llamado mundo libre, es decir, en la sociedad hoy ya post-industrial, la mujer goza de los mismos derechos legales que el varón (con excepciones) pero con menos oportunidades en la práctica, especialmente en culturas en cuyo seno aún hiede el sedimento religioso: véase España, paradigma de lo latino.

    3. En todo contexto, la mujer es observada a través de un prisma moral distinto al que se le aplica al varón a la hora de enjuiciar costumbres o actitudes. Ejemplo: un cretino alardea de sus conquistas. ¡Es un macho! Una cínica se jacta de todos los tíos que se ha pasado por la piedra. ¡Es una puta!

    4. Razón por la que los varones por encima de la treintena rondaban e incluso aún rondan (véase África) a las chavalitas virginales: la esposa debe carecer de experiencia, en tanto que el esposo pueda someterla psicológicamente por medio de las prácticas sexuales. Pero a él nadie le pide cuentas por sus experiencias pasadas (a menudo de pago, qué hostias).

    5. Sobre el asunto de la infidelidad: la sociedad de consumo la potencia, como potencia todo lo pestilente, pero hay que tirar de lógica, Yasser Radwam: y para ello basta fijarse en que cientos de miles de mujeres (¡sólo en España medio millón!) se prostituyen, dándose el caso de que la mayoría de sus clientes son respetables hombres casados. Pobres españolas, el 90% cargan cuernos toda su vida, aún sin saberlo.

    6. Anécdota a propósito de esto (recurriré a ella cuando empiece e abrirme la venas sobre el papel): yendo hace poco en un autobús público, y atento como voy siempre a conversaciones ajenas, en parte para darme ánimos al comprobar la cantidad de mierdosos que andan sueltos, un orgulloso currante le decía a otro, entre risas: <>

    “Lo primero que derribaremos serán las iglesias y los burdeles”. Mikhaïl Bakunin.

    Salud, jajaja!

  10. Ácrata, reaccionario, tolstoiano, ¿qué más...? ¡Todo a mucha honra!

    Lo que le decía al currante al otro: “Joder, tío, el viernes me fui de putas y ¿sabes a quién me encuentro en el club? ¡Al padre de mi novia!”

  11. ¿Se te ha comido la lengua el gato?

  12. La anecdota del auto de linea es muy graciosa. Por cuanto lo demás, discrepo diametralmente: para empezar, espero una explicación a esa reduccionismo que has hecho del mundo islámico. A continuación, diré que la mujer no es tan inocente como tú la pintas, y el tema de la prostitución es paradigmático: muchas se pagan sus gastos, sus pequeños lujos y caprichos, con dinero que viene de vender su cuerpo: no son, pues, esclavas sexuales. En lo relativo, ya, a la cuestión sexual: es normal que el varón tenga alguna experiencia y preferible que la mujer carezca de ella, en visperas de matrimonio, puesto ya que suele ser el varón algo mayor, por eso de la economía y el sustento necesario para que la relación llegue a bon port. La visión, por último, de la mujer en sociedad capitalista es exagerada en tanto pues que hasta presiden empresas.

  13. Ya no existe tal sociedad capitalista: existe la cultura neo-capitalista. Ya no existe siquiera la sociedad: existe la tribu posmoderna. Y en ella, la mujer, tanto equipara sus derechos a los del varón como se ofrece como simple objeto de consumo, de ahí, por ejemplo, el impresionante auge de la pornografía. Y mire, yo me las he dado de ser más duro que nadie, y hasta de misógino si se daba el caso, pero tras leer cosas como “preferible que la mujer carezca de ella”, no puedo menos que quitarme la careta y decirle, aun a riesgo de resultar reduccionista a juicio de su corto entendimiento, que occidentales y euroasiáticos llevan 2009 años de cultura errada, es decir, que perdieron el norte cuando hicieron suya a esa deidad semítica y barbada (Yavé, Dios, Alá) que ha sido origen de tantos males, entre ellos el estúpido machismo. En cuanto a ese dios justo y omnipotente, querido amigo mahometano, yo no lo he visto por ninguna parte: lo que sí he visto y conocido es a alguna que otra diosa, y, fíjese qué curioso, entonces, por primera vez en mi vida, abracé una fe.

    Salud y acracia
    mientras
    no haya democracia.

    (Perdone nuestra anfitriona que no usemos el gallego, que es la lengua con que se recibe aquí al abrir la puerta).

  14. No hay tal diosa, eso poco es mas que peloteo barato, tipico de “progre”, ciertamente. Muchos problemas del mundo de lo contemporaneo vienen justmente de la liberacion de la mujer y nada tiene eso que compararse con el capital, que ha de fluir (bastae n fijarse en la crisis actual, que es que no fluye el dinero). La mujer no sabe ocupar su rol y acaso tampoco el hombre, pues. Pero nada de cultura errada, o prefieres tu los dioses degenerados romanos y griegos, todos sodomitas., todos. Y todo esto conste pues que no tiene mucho que ver con Aisha, a la que matan unos salvajes. Pobre Aisha, pero nada tiene ella de parecido con la mujer occidental, que tu llamas diosa, se ve que tienes muchas curvas en cerebro pero poca “linealidad”. No discuto con anarcos.

  15. Reaccinario… progre… la cosa es insultar… Entonces, mejor me pondré a tono: su último comentario demuetra que o está usted de broma o sencillamente es un imbécil. Le diré, porque viene al caso, que hace unas semanas un adolescente con mierda en el cerebro mató a una especie de ex-novia que tenía, menor de edad, en nombre de esos roles que usted defiende. Lo dicho, ¡viva Suecia, y las suecas, especie de beduino!

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