Georgia O’Keeffe

GEORGIA O’KEEFE

En marzo de 1960 en las páginas de La noche, Mendez Ferrín dedicó un artículo: “A Marina Mayoral que escribió aquí de pintura no figurativa y de Jacson Pollock”.  Yo tenía 18 años y él pocos más, y hablábamos de Pollock , De Kooning o Mondrian como de viejos conocidos, pero ni una mención a Georgia O’Keeffe, que, en esa fecha, iba ya lanzada hacia la gloria y el mito en que se convirtió a su pesar.

La gran exposición retrospectiva que puede verse actualmente en Madrid es la primera que se realiza en España, donde todavía para el gran público Georgia O’ Keeffe, que nació en 1886, es una desconocida.

Se casó en 1924 con el fotógrafo Alfred Steglitz, 25 años mayor que ella, y sus fotos, desnuda, realizadas por él en la década de 1918- 28 fueron una revolución y un hito en la historia de la fotografía. Las pinturas que Georgia realiza por esa época han sido calificadas de eróticas y feministas y se ha dicho que representan de forma abstracta los órganos sexuales femeninos. Ella negó que esa fuese su intención, pero siempre afirmó que había que dejar que las pinturas hablasen por sí mismas.

A partir de 1930 inició un largo y solitario camino pictórico, poblado de huesos de animales, calaveras, conchas, paisajes del desierto de Nuevo Mexico, y enormes flores, una de las cuales, la flor blanca de Estramonio, Jimson Weed, se vendió recientemente por 44,4 millones de dólares. Pintó un universo sensual, de colores brillantes y sombras oscuras, sugerente y a un tiempo enigmático, como ella misma.

Steglitz , cuando vio sus primeras obras dijo que eran las “más puras, más finas y sinceras” que habían entrado  en su galería en mucho tiempo. Fueron cualidades que Georgia O’Keeffe mantuvo hasta su muerte, en 1987.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2021/05/09/georgia-keeffe/00031620574698093248988.htm

Premio Jose Luis Alvite de periodismo 2021

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2021/05/02/span-langgl-premio-alvite-distingue-traxectoria-articulista-marina-mayoralspan/00031619962746633402369.htm

Hasta cuando la mascarilla

Estoy deseando dejar de hablar de la pandemia y hablar, por ejemplo, de uno de los grandes acontecimientos culturales del año como es la exposición de Georgia  O´Keefe, pero de momento sigo porque estoy sumida en un mar de dudas.

En este momento casi un 10% de la población española ha recibido dos dosis de vacuna anticovid y, tras esa macro compra de la UE de 1800 millones de dosis, de las cuales nos corresponden 180 millones, el 70% de la población europea estará inmunizada en julio, dicen. Ya veremos si las cuentas cuadran, pero volviendo al 10% actual del que formo parte, junto a la mayoría de amigas y amigos de mi edad, ¿significa eso que podemos reunirnos sin estas molestas mascarillas, y comer y abrazarnos, y lo que se tercie? Pues va a ser que no, porque en las reuniones colectivas, aunque uno esté protegido puede contagiar a otro que no sea del 10%; por ejemplo, al camarero que sirve, o a los de la mesa de al lado. 

¿Y si se juntan en una casa los vacunados? En ese caso, hay que pensar que la máxima eficacia de la vacuna es del 95%, o sea que sigue habiendo riesgo, y a esto se suma el hecho de que personas que han pasado la enfermedad han vuelto a contagiarse, por tanto también pueden contagiarse los vacunados.

 Y así vamos a estar hasta no se sabe cuándo, porque dentro de un año habrá que cambiar las vacunas, ya que el virus, igual que el de la gripe, habrá mutado. O sea, que habrá que valorar si el riesgo de quitarse la mascarilla vale la pena, teniendo en cuenta que, una vez vacunados, el Covid será, según dicen, como una gripe…

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2021/04/25/span-langglata-cando-coa-mascaraspan/0003_202104G25P17997.htm

El gordo y el trombo

Vivimos en una sociedad que ha hecho de la lotería una de sus señas de identidad, que ha convertido los juegos de azar en una religión con un dios que es el Gordo de Navidad, que año tras año remedia penurias y satisface sueños. La lotería, en sus múltiples formas, ha generado una creencia emocional inmune al desaliento y la lógica. Y, apoyada en la evidencia de que “siempre toca”, ha generado la esperanza de que puede tocarme a mí, por qué no, mi número es tan bueno como el de cualquiera…

 Si no participas en ese juego eres un marginado, un raro, ese personaje hosco, de los anuncios televisivos, que se convierte en triste espectador de la alegría de sus vecinos, hasta que uno de ellos le muestra la papeleta que ha reservado a su nombre.

Esas creencias han sido fomentadas por todos los gobiernos porque la lotería es una fuente de ingresos. Por eso se me revuelve la bilis cuando oigo que llaman “irresponsables” a quienes se niegan a recibir la vacuna de Astrazéneca. Los irresponsables son los que nos machacan todos los días con la publicidad de los juegos de azar y nunca han fomentado una cultura del esfuerzo y del trabajo. Han creado una sociedad que cree en el Gordo, pues carguen con las consecuencias.  No insulten a quienes se niegan a vacunarse.  Como diría Juana Inés de la Cruz: Queredlos cual los hacéis, o hacedlos cual los buscáis. Y admiren a quienes, pese a su convencimiento de que les puede tocar el Trombo, aplican la lógica de las probabilidades y acuden a cumplir con el deber cívico de aceptar la vacuna de Astrazéneca.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2021/04/21/gordo-trombo/0003_202104G21P17992.htm

Cansancio

CANSANCIO

Me pregunta una amiga por teléfono ¿Cómo estás? Yo respondo: Bien ; cansada. Y ella dice : Bueno, eso es lo normal…

Y entonces caí en la cuenta. Es como en esas películas en que los extraterrestres malos se infiltran en los cuerpos de los terrícolas y toman su forma física. Y la chica , que está a punto de besar al chico, ve que el guapísimo actor se transforma de repente en una monstruo repugnante dispuesto a devorarla. Pues fue tal cual. De pronto me di cuenta de que el cansancio pandémico ha invadido nuestro mundo y ha tomado posesión de nuestras personas.

Hay muchas clases de cansancios: el del catarro común, el de la gripe , el de la alergia estacional, el de la bajada de tensión.. . También hay cansancios saludables como del footing o el de la limpieza a fondo de la casa , que producen endorfinas que alegran la vida.

El cansancio pandémico es peligrosísimo porque se fortalece con el reposo, justamente lo que te recomiendan para el cansancio de la gripe o del catarro. Así que nada de tumbarte o de encerrarte a leer o a oír música sentado porque acabarás convertido en una masa inerte incapaz de cualquier actividad física o mental.

Ha logrado infiltrarse en nuestras vidas hasta el punto de que lo consideramos normal y sin darnos cuenta vamos reduciendo nuestra actividad, primero la física y después la intelectual. Incluso ha logrado infiltrarse en las vacunas. Si leen los efectos secundarios verán que el más frecuente es ¡ cansancio!

La única arma es la actividad, el esfuerzo de cualquier tipo. Soy una experta en cansancios.  Escribir estas líneas, me ha costado Dios y ayuda, pero he logrado reunir la energía suficiente para salir a la calle en busca de endorfinas. Ojalá sirva a alguien más para luchar contra el cansancio invasor

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2021/04/11/cansazo/0003_202104G11P19995.htm